Ottmar Mergenthaler

09.05.2018

Inventor de la linotipia

En el año 1872, procedente de Alemania, llegó a Washington, su tierra natal, un joven de oficio relojero que contaba dieciocho años de edad. Su nombre Ottmar Mergenthaler el cual, tiempo después de su llegada a dicha capital, logró el cargo de relojero del Gobierno.

Su gran habilidad en la mecánica le hacía pensar en obras más ambiciosas, y esta ambición le llevó a la ciudad de Baltimore donde un pariente suyo tenía un taller donde se hacían toda clase de trabajos mecánicos de alta precisión.

Una de las personas que frecuentaban este taller era un experto tipógrafo, llamado James Clephane, que es en realidad a quien se debe principalmente la invención de la linotipia. El exceso de trabajo que se realizaba en su imprenta, a base de composición, le hacía pensar en una ingeniosa máquina que le ayudase a realizar su labor. Cuando conoció al joven Mergenthaler, su mente estaba obsesionada con esa idea.

La idea de James era una máquina parecida a la de escribir (recientemente inventada) que estampase las letras en una hoja de cartón para, posteriormente, verter una aleación metálica para obtener una plancha con el texto listo para imprimir. La idea no dio el resultado apetecido, y aunque Mergenthaler no sabía nada de la imprenta, animado por Clephane se interesó en el asunto y continuó con sus experimentos, llegando al final tras muchos ensayos lograr la linotipia.

El día 3 de julio de 1886 pudo Ottmar exhibir su complicado artilugio en la sala de prensas del diario The New York Time. Tomás Edison, otro gran inventor, al verla funcionar dijo de ella que era "la octava maravilla del mundo"