Los chinos, inventores del papel, y su expansión

14.02.2018

El papel se conoce en China desde el siglo II de nuestra era, y fue inventado por Tsai-Loun, fabricándose con fibras de caña de bambú, trapos, cuerdas usadas y otras materias semejantes, y en Japón, desde el siglo VI, empleando aquí para su fabricación cáñamo, algodón y corteza de madera. De China pasó a Persia, y de Persia a los árabes. A éstos le debemos la invención del papel de tina, hecho de trapos. En el siglo VII lo fabricaban en Bagdad, desde donde pasó esta industria a los países vecinos, estableciéndose en el siglo IX en El Cairo y en el X en Damasco, Trípoli, Fez y Ceuta, pasando después a España, que tiene la gloria de ser el primer país de Europa donde se hizo papel de trapos para libros, al igual que en Oriente.

Las fábricas implantadas en España en el siglo X llegan a su apogeo en el siglo XII, siendo la ciudad de Játiva (Valencia) la primera población que lo fabrica y uno de los centros más importantes de producción. También se instalaron fábricas en Toledo, pero el resultado, menos perfecto que el fabricado en Játiva, no pudo competir con éste, al ser de calidad excelente y exportado a todas partes, en especial a Francia, donde se extendió mucho su uso.