Las primeras huelgas en la imprenta

06.02.2018

La primera huelga de impresores es la que agitó a las imprentas parisinas en 1539. Los obreros protestaron contra el abuso que significaba el número ilimitado de aprendices que llenaban las imprentas en perjuicio de los oficiales, que eran sustituídos sin contemplación alguna. Tomó tales proporciones la huelga que no hubo otro remedio que dictar una ordenanza real en la que se reglamentaba el número de aprendices, motivo del conflicto.

Otra importante huelga estalló en la imprenta de Cristóbal Plantín, en Amberes, en mayo de 1572, durante la impresión de la Biblia Poliglota; la huelga duró tres días y terminó sin que el aumento de jornal diario solicitado por los obreros fuera concedido por Cristóbal Plantín.

En 1833 los tipógrafos de París quisieron adoptar una nueva tarifa de mano de obra; la tarifa fue enviada a los patronos que denuciaron al Comité de obreros, siendo arrestados como culpables del delito de coaliicón.