Felipe IV el censor mayor del reino

11.02.2018

El esplendor alcanzado en España por la tipografía, y las bellezas que trajo el arte del Renacimiento, sufrió una gran decadencia en sl siglo XVII, agravada durante el reinado de Felipe IV por la prohibición de imprimir papeles sin licencia, cuya disposición decía asÍ.

"No se estampen relaciones, ni cartas, ni apologías, ni panegíricos, ni gacetas, ni nuevas, ni sermones, ni discuros o papeles sobre materias de Estado ni Gobierno, ni otra cualesquiera; ni copias, ni diálogos, ni otras cosas, aunque sean muy menudas y de pocos renglones, sin examen y aprobación. Madrid, 13 de junio de 1627"

Para los contraventores se aplicaban penas de multa y de destierro; tenían que satisfacer cincuenta mil maravedíes y permanecer dos años fuera de su residencia por la primera vez que incumpliesen aquella pragmática, penas que eran aumentadas en caso de reincidencia. Más tarde fueron regulándose los procedimientos que habían de seguirse para la impresión de los libros, hasta la promulgación por las Cortes de Cádiz, en el año 1810, de la ley que permitía el libre ejercicio de la imprenta, anulada en 1814 por Fernando VII y restablecida en octubre de 1822. Desde esta última fecha hasta julio de 1883 se promulgaron muchos decretos relacionados con el arte gráfico.